La Autoridad Nacional de Información y Tecnología de Comunicaciones (NICTA) de Papúa Nueva Guinea está siguiendo de cerca el despliegue de Starlink en el país. NICTA describe el servicio satelital como potencialmente disruptivo y transformador para la conectividad. Sin embargo, la autoridad enfatiza que los cables de fibra óptica submarinos seguirán siendo la infraestructura principal para las comunicaciones. El organismo regulador considera que Starlink puede complementar la red de fibra óptica existente, extendiendo el acceso a áreas remotas o de difícil acceso. NICTA no ha detallado aún el alcance de su monitoreo ni las regulaciones específicas que podrían aplicarse a Starlink. La declaración de NICTA busca aclarar que Starlink no sustituirá la infraestructura de fibra óptica, sino que la reforzará.