Starbucks ha cerrado temporalmente todas sus tiendas en Corea del Sur debido a una campaña de boicot que ha generado una fuerte controversia. La campaña, que recuerda a la masacre de Gwangju de 1980, se originó por una promoción de la empresa llamada “Día del Tanque”. Los críticos argumentan que la promoción insensibiliza la violenta represión de las protestas prodemocráticas en Gwangju. Ante la creciente presión pública y las llamadas al boicot, Starbucks anunció el cierre de sus sucursales para llevar a cabo sesiones de capacitación con sus empleados. La empresa no ha especificado la duración de este cierre temporal ni los detalles de la capacitación. El incidente ha provocado un debate nacional sobre la sensibilidad histórica y la responsabilidad corporativa en Corea del Sur.
