El partido SYRIZA ha llevado el escándalo de las escuchas telefónicas al Parlamento griego, tras una reciente publicación en el periódico "To Vima". La investigación periodística revela que Intellexa, la empresa de Tal Dillian, posee certificaciones oficiales griegas de rendimiento para el software espía Predator. SYRIZA exige explicaciones sobre cómo una empresa vinculada a actividades de espionaje obtuvo dichos certificados. La oposición busca esclarecer las conexiones entre la empresa y posibles implicaciones para la seguridad nacional. El caso ha generado controversia y debate público sobre la vigilancia y la privacidad en Grecia. Se espera que el gobierno responda a las preguntas planteadas por SYRIZA en el Parlamento. La posesión de estas certificaciones por parte de Intellexa plantea interrogantes sobre la supervisión y el control de tecnologías de espionaje en el país.
