Sudáfrica logró una contundente victoria frente a los Barbarians con un marcador final de 80-31 en el estadio Nelson Mandela Bay. El encuentro, disputado el sábado en Gqeberha, estuvo marcado por la ofensiva sudafricana que anotó un total de 12 ensayos. Al finalizar la primera mitad, los Springboks ya lideraban el marcador con una ventaja de 40-26. Este resultado permitió al equipo local dominar el juego desde el inicio hasta el pitido final. Más allá del marcador, el partido sirvió para que el cuerpo técnico evaluara el rendimiento del plantel. La victoria masiva ayudó a los Springboks a resolver dudas sobre posibles problemas tácticos y operativos. En definitiva, el encuentro resultó en un ejercicio de superioridad física y técnica para el conjunto sudafricano.