Las principales casas de apuestas deportivas están implementando límites a las cuentas de clientes consistentemente exitosos. Apostadores experimentados han notado que sus cuentas son restringidas discretamente al comenzar a obtener ganancias de forma regular, a menudo sin una explicación clara. Este fenómeno no se limita a casos aislados, sino que cada vez más ganadores frecuentes se encuentran sujetos a estas limitaciones. La práctica consiste en reducir la cantidad máxima que un apostador puede ganar, afectando su potencial de beneficio. Esta tendencia genera preocupación entre los apostadores sobre la transparencia y la justicia en la industria. Aunque no es ilegal, la medida plantea interrogantes sobre las políticas de las casas de apuestas y su relación con los clientes más rentables. El objetivo de estas restricciones parece ser la protección de las ganancias de las casas de apuestas a largo plazo.