El periodista deportivo Rodolfo Pereyra aprovechó la suspensión de la actividad futbolística para compartir en redes sociales el proceso de su segunda cirugía de implante capilar. Pereyra documentó la intervención y explicó su decisión, ligándola a la relevancia de la imagen en su profesión. El profesional respondió con humor a algunos comentarios críticos recibidos tras la publicación. Su iniciativa generó debate sobre la presión estética en figuras públicas y la normalización de procedimientos como los implantes capilares. Pereyra enfatizó la importancia de sentirse cómodo con la propia imagen. La pausa en el fútbol local le brindó la oportunidad de abordar el tema de manera más amplia con su audiencia. El periodista no es el primero en hablar abiertamente sobre este tipo de procedimientos.