El negocio de las apuestas deportivas experimenta un crecimiento significativo, especialmente durante eventos deportivos de gran envergadura como los Mundiales. Cada oportunidad de gol y cada jugada se convierten en potenciales apuestas, intensificando la participación de los usuarios. Este auge genera una creciente presión sobre las empresas del sector para reforzar las medidas de protección al jugador. La facilidad de acceso y la inmediatez de las apuestas online contribuyen a este fenómeno. Expertos advierten sobre el riesgo de adicción asociado a este tipo de juego. Las operadoras se ven ahora obligadas a equilibrar el crecimiento económico con la responsabilidad social, implementando estrategias para prevenir el juego problemático y proteger a los usuarios vulnerables.