A pesar de los avances en robótica que permiten a las máquinas realizar tareas complejas como preparar cócteles o correr maratones, su capacidad para el "multitasking" sigue siendo limitada. La mayoría de los robots actualmente en funcionamiento requieren control humano remoto para operar de manera efectiva. Alternativamente, están diseñados para ejecutar una única función específica, careciendo de la flexibilidad necesaria para adaptarse a diferentes situaciones. Esta limitación resalta la brecha existente entre la inteligencia artificial especializada y la inteligencia general, que imita la capacidad humana de abordar múltiples tareas simultáneamente. Los expertos señalan que el desarrollo de robots verdaderamente versátiles representa un desafío significativo en el campo de la robótica. La dependencia del control humano o la especialización extrema son características comunes en la robótica actual. El futuro de la robótica se centra en superar estas limitaciones para crear máquinas más autónomas y adaptables.