El delantero español Borja Iglesias se encontró con un inesperado obstáculo al intentar acceder a la concentración de la selección española. A pesar de identificarse como jugador del equipo nacional, el personal de seguridad no lo reconoció inicialmente. Iglesias insistió en su condición de futbolista, pero se le negó el acceso, quedando retenido frente a la barrera de seguridad. El incidente generó sorpresa y desconcierto, evidenciando una falla en los protocolos de reconocimiento de los integrantes del equipo. La Federación Española de Fútbol no ha emitido aún declaración al respecto. El episodio ocurrió a su llegada al complejo de entrenamiento, impidiendo su ingreso inmediato. Se desconoce el motivo exacto por el que el personal de seguridad no reconoció al jugador.