Una niña de 12 años en España ha sido víctima de agresión sexual por parte de sus compañeros de clase. Debido a la edad de los agresores, se considera que no son penalmente imputables, lo que impide que enfrenten cargos criminales. El centro escolar ha decidido suspender a los agresores durante cinco días como medida disciplinaria. Además, se ha optado por separarlos del resto de la clase, justificando la decisión con el objetivo de evitar la estigmatización. La situación plantea interrogantes sobre la respuesta institucional ante agresiones cometidas por menores de edad. El caso ha generado debate sobre la necesidad de abordar la prevención y la protección de los menores en el ámbito escolar. Las autoridades educativas no han emitido declaraciones adicionales hasta el momento.