La esposa del primer ministro español, Pedro Sánchez, Begoña Gómez, ha sido formalmente acusada y enfrenta restricciones judiciales significativas. Un juez ha ordenado su presentación mensual ante el tribunal y la retención de su pasaporte, impidiéndole salir del país. Esta decisión representa un giro en la investigación, ya que el mismo juez había rechazado previamente medidas cautelares similares. La medida judicial ha generado una fuerte reacción política en España, con acusaciones de persecución política por parte de sectores afines al gobierno. La investigación en curso se centra en posibles delitos de corrupción en relación con contratos públicos. El gobierno español no ha emitido aún una declaración oficial detallada sobre el caso. La situación ha provocado una crisis política y mediática en España.