El Partido Popular (PP) ha intensificado su retórica en relación con la situación en Ceuta, buscando desbancar a Vox como principal voz crítica en materia de inmigración. La dirección del PP, desde Génova, exige la devolución inmediata a Marruecos de todos los inmigrantes que ingresaron a la ciudad autónoma durante el reciente asalto masivo. Esta demanda se enmarca en una estrategia más amplia de ataque al gobierno de Pedro Sánchez, al que acusan de una gestión laxa de la inmigración. Paralelamente, el gobierno central está considerando la distribución de 500 menores no acompañados por diferentes provincias de la Península Ibérica. La medida busca aliviar la presión sobre los centros de acogida en Ceuta, pero ha sido duramente criticada por la oposición. El PP aprovecha la situación para reforzar su discurso y ganar terreno político a costa de Vox y el gobierno.