La policía española ha desmantelado una red criminal acusada de reclutar y trasladar a menores migrantes desde centros de atención en Gran Canaria a la península ibérica y Francia. Algunas de estas jóvenes fueron víctimas de explotación sexual una vez trasladadas. La operación policial se produce en un contexto de renovado debate sobre la inmigración en Europa, tras la reciente entrada masiva de inmigrantes irregulares en Ceuta desde Marruecos. Las autoridades españolas están investigando a los miembros de la red para determinar el alcance total de sus actividades. Esta red aprovechaba la vulnerabilidad de las menores migrantes para fines ilícitos. El caso ha generado preocupación sobre la protección de los derechos de los menores y la lucha contra el tráfico de personas. Se espera que la investigación continúe para identificar a todas las víctimas y los responsables.