El partido Sumar atraviesa una crisis interna marcada por acusaciones de acoso laboral y disputas por el control de la formación. La situación se agrava a medida que se prepara la convocatoria de una asamblea considerada tensa. Sectores cercanos a Lara Hernández denuncian una campaña de desprestigio, calificándola de "caza de brujas". Estas acusaciones se suman a denuncias previas sobre un ambiente laboral tóxico dentro del partido. La asamblea se espera que sea un espacio para dirimir estas tensiones y buscar una solución a la crisis. El futuro de Sumar y la figura de Yolanda Díaz podrían verse afectados por el resultado de estas negociaciones internas. La situación actual representa un desafío significativo para la estabilidad del partido.