Sectores de la izquierda española han expresado su rechazo al posible nombramiento de Carlos Mejía, exsenador colombiano vinculado al uribismo, como embajador. Consideran a Mejía un opositor declarado al Acuerdo de Paz firmado entre el gobierno colombiano y las antiguas Farc. Un vocero de la coalición gobernante en España lo describió como un “enemigo” del proceso de paz. Esta postura genera tensiones diplomáticas y debate sobre la idoneidad del candidato. La izquierda argumenta que su nombramiento enviaría un mensaje negativo sobre el apoyo de España al proceso de paz en Colombia. El asunto está generando controversia y se espera una discusión más profunda en los próximos días.