Un fallo técnico en el motor de un avión de Iberia obligó al Papa León XIV a interrumpir su viaje en Tenerife Norte. Ante la imposibilidad de continuar el trayecto, el Rey Felipe VI de España ofreció su avión Falcon para trasladar al Sumo Pontífice a Roma. El incidente ocurrió mientras el Airbus 320 esperaba para despegar. La rápida respuesta del monarca español permitió al Papa continuar su agenda sin mayores contratiempos. Iberia ya investiga las causas del fallo en el motor de la aeronave. El gesto de Felipe VI ha sido ampliamente reconocido como un acto de cortesía y colaboración internacional.