Los precios de la vivienda en España han experimentado un aumento constante durante los últimos 12 años, duplicándose en muchos casos. Este incremento se ha extendido por 48 trimestres consecutivos desde 2014, marcando una tendencia alcista ininterrumpida. Actualmente, los precios han superado los máximos históricos alcanzados durante la burbuja inmobiliaria en 16 de las 17 comunidades autónomas del país. Esta situación plantea desafíos significativos para el acceso a la vivienda, especialmente para los jóvenes y las familias con menos recursos. Expertos señalan que diversos factores, como la inflación y la falta de oferta, contribuyen a esta escalada de precios. El mercado inmobiliario español se encuentra, por tanto, en un momento de particular atención y debate. La sostenibilidad de esta tendencia a largo plazo es incierta, generando preocupación en el sector.