El Gobierno español ha autorizado el uso del puerto de Ceuta para albergar a más de mil migrantes, una decisión que ha provocado la oposición de vecinos y autoridades locales. La orden, firmada por el ministro Puente, implica la instalación de carpas en una superficie de 16.000 metros cuadrados para dar cabida a los recién llegados. Esta medida se toma en un contexto de creciente flujo migratorio hacia la ciudad autónoma. Residentes expresan su preocupación por la falta de información y el impacto potencial en los servicios locales. La oposición política también ha criticado la actuación del gobierno, calificándola de improvisada y poco transparente. Se espera que la situación genere tensiones en Ceuta en los próximos días. Este movimiento busca descongestionar los centros de acogida existentes y proporcionar asistencia inmediata a los migrantes.