El gobierno central español ha tomado el control del puerto de Ceuta para albergar a más de 1.000 inmigrantes, a pesar de la oposición del ayuntamiento local. La ciudad de Ceuta, inicialmente de acuerdo con el plan de realojo, rechazó la medida en el último momento durante una reunión del consejo de administración portuario. Esta decisión ha generado tensión entre el gobierno federal y las autoridades locales. El Ministro de Transportes, Óscar Puente, ha firmado una orden autorizando la ocupación temporal del puerto. El gobierno justifica esta medida como necesaria para hacer frente a la llegada continua de inmigrantes y la falta de alternativas de alojamiento. La oposición argumenta que la imposición del gobierno central vulnera la autonomía local y podría generar problemas de gestión. Se espera que la situación genere debate político y social en los próximos días.