El presidente del gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido a Marruecos ante las acusaciones de implicación en la reciente operación policial contra redes de trata de personas. Sánchez afirma que, de existir pruebas contundentes, se actuaría en consecuencia, pero hasta el momento no se han encontrado evidencias sólidas que demuestren la participación marroquí. El presidente anunció que se harán públicos todos los informes relacionados con el caso para garantizar la transparencia. Reveló, además, que el gobierno español contactó a la embajadora de Marruecos el 21 de agosto, poco después de que surgieran las primeras acusaciones. Por su parte, el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, ha cuestionado al gobierno, afirmando que la operación se originó en Marruecos y exigiendo que se aclare qué sabe el gobierno al respecto. La situación ha generado tensión política y diplomática entre España y Marruecos.