El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, compareció ante el Congreso para explicar la situación en Ceuta tras la llegada masiva de aproximadamente 80.000 personas el 30 de julio. Sánchez insistió en que los avisos recibidos de Marruecos fueron "rutinarios" y negó tener "evidencias" de una planificación por parte del gobierno marroquí. El objetivo principal, según el presidente, es la recuperación de la normalidad en la ciudad autónoma lo más rápido posible. Durante su comparecencia, Sánchez defendió las medidas adoptadas por su gobierno para gestionar la crisis migratoria y asegurar la seguridad en la frontera. Se espera que estas medidas permitan una vuelta a la estabilidad en Ceuta en los próximos días. La situación ha generado tensiones diplomáticas entre España y Marruecos que aún persisten.