El ministro de Defensa, Margarita Bolaños, ha restado importancia a las posibles implicaciones de Marruecos en el reciente asalto a la ciudad de Ceuta. Afirmando que “no existen evidencias” de participación marroquí, Bolaños califica el evento como una “crisis migratoria”. Esta postura se alinea con la del ministro del Interior, Fernando Marlaska, quien también ha señalado la falta de información previa sobre la magnitud de la entrada masiva de migrantes. La declaración del ministro sugiere una intención de minimizar tensiones diplomáticas con Marruecos. Bolaños enfatizó que el gobierno no disponía de información precisa antes del incidente. La situación ha generado debate sobre la gestión de fronteras y la relación bilateral entre España y Marruecos. Las autoridades españolas están enfocadas en controlar la situación migratoria y restablecer la seguridad en la frontera.