Los incendios forestales que afectaron a Madrid, Ávila, Toledo y Castellón han sido contenidos, según la Unidad Militar de Emergencias (UME). Más de 121.000 personas fueron evacuadas como medida de precaución ante la rápida propagación de las llamas. Las altas temperaturas, la baja humedad y los cambios de viento dificultaron las tareas de extinción durante varios días. El Presidente Sánchez visitó el puesto de mando avanzado en Navaluenga, Ávila, para supervisar la situación y apoyar a los equipos de emergencia. A pesar de que los frentes principales están controlados, se mantienen activas varias cabezas de fuego y la vigilancia continúa. Las autoridades instan a la población a seguir las indicaciones de seguridad y a reportar cualquier actividad sospechosa. La recuperación de las áreas afectadas será un proceso largo y complejo.