El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha anunciado el envío de una veintena de agentes especialistas en extranjería a Ceuta, sumándose a los seis ya presentes en la ciudad. Este refuerzo tiene como objetivo agilizar la expulsión de aproximadamente 5.000 migrantes. Adicionalmente, se destinarán 50 nuevos efectivos para fortalecer la seguridad ciudadana en las calles de Ceuta. La medida responde a la necesidad de controlar el flujo migratorio y mantener el orden público. El gobierno español busca así reforzar las políticas de control fronterizo y cumplir con los procedimientos de expulsión establecidos. Las autoridades justifican la acción como necesaria para garantizar la convivencia y la seguridad de los residentes en Ceuta.