Más de un millón de inmigrantes en situación irregular en España han solicitado la regularización de su estatus a través del programa lanzado en abril. La iniciativa permite a los solicitantes elegibles obtener el derecho a vivir y trabajar legalmente en el país. El plazo para presentar las solicitudes finaliza este martes, marcando el cierre de un proceso de regularización de gran envergadura. El gobierno español diseñó este programa para integrar a una parte significativa de la población migrante que ya reside en el país. Las autoridades no han especificado aún el número exacto de solicitudes aprobadas hasta la fecha. Se espera que la regularización tenga un impacto positivo en la economía y la sociedad española. Este programa representa una de las mayores regularizaciones de inmigrantes en la historia reciente de España.