La justicia española ha sido condenada a pagar 2,5 millones de euros a Ahmed Tommouhi, un ciudadano marroquí que permaneció 15 años en prisión por delitos de violación cometidos en la década de 1990. Tommouhi fue finalmente absuelto en 2006, pero la resolución sobre la indemnización estatal no llegó hasta dos décadas después. La sentencia de la Corte Suprema reconoce una grave error judicial en su caso. La indemnización busca compensar los daños sufridos durante su injusta reclusión. Este caso destaca las consecuencias de las fallas en el sistema judicial y la importancia de garantizar los derechos de los acusados. La larga espera para obtener justicia subraya la necesidad de agilizar los procesos de revisión y reparación en casos de errores judiciales.