Tras el empate sorpresivo en su debut mundialista contra Cabo Verde, el centrocampista español Mikel Merino instó al equipo a dejar atrás la decepción. Merino describió el resultado como una “pena” y reconoció la frustración del equipo. Sin embargo, expresó su confianza en que España, como campeones europeos, aún posee las capacidades para competir por el título mundial. El empate inesperado generó sorpresa, considerando que Cabo Verde es un debutante en la competición. El equipo español deberá analizar sus errores y mejorar su rendimiento en los próximos partidos. Merino enfatizó la necesidad de una reacción positiva para mantener vivas las aspiraciones del equipo en el torneo. La selección española se prepara ahora para sus siguientes compromisos, buscando asegurar su clasificación a la siguiente fase.