España concluyó la segunda primavera más cálida registrada y se prepara para un verano con temperaturas significativamente superiores a la media. Según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), es altamente probable que las temperaturas superen los valores normales durante los meses de junio, julio y agosto. Se anticipa la llegada de la primera ola de calor del año en breve. Este pronóstico sugiere un aumento en el riesgo de incendios forestales y posibles impactos en la salud pública, especialmente entre los grupos más vulnerables. Las autoridades recomiendan tomar precauciones para mitigar los efectos del calor, como mantenerse hidratado y evitar la exposición prolongada al sol en las horas centrales del día. La situación actual refleja una tendencia al calentamiento global y sus consecuencias en el clima mediterráneo.