España ha comenzado a instalar una barrera flotante en la frontera marítima con Ceuta, en respuesta a la reciente crisis migratoria. La medida busca impedir la llegada masiva de migrantes procedentes de Marruecos. Esta decisión se produce tras un evento dramático en el que aproximadamente 6,000 personas entraron en la ciudad autónoma española de Ceuta. Trágicamente, al menos 67 personas perdieron la vida durante los intentos de cruce. La barrera tiene como objetivo bloquear el acceso a la playa de Tarajal, uno de los puntos de entrada utilizados por los migrantes. El gobierno español busca así controlar la situación y reforzar la seguridad en la frontera.