La selección española de fútbol respondió a las dudas sobre su ataque con una victoria contundente por 4-0 sobre Arabia Saudita en el Mundial. Este resultado se produce tras un empate decepcionante en su partido inaugural contra Cabo Verde. El campeón de 2010 dominó el encuentro desde el principio, ejerciendo una presión constante sobre su rival en el Grupo H. Mikel Oyarzabal abrió el marcador, seguido de otros tantos que sellaron la victoria española. El partido representa una mejora significativa en el rendimiento del equipo, disipando las preocupaciones iniciales sobre su capacidad goleadora. Con esta victoria, España busca asegurar su clasificación a la siguiente fase del torneo.