La selección española reafirmó su candidatura al título mundial tras vencer contundentemente a Arabia Saudí por 4-0. El encuentro, correspondiente al Grupo H, destacó por la superioridad táctica y técnica del conjunto ibérico. Con este resultado, España se posiciona como uno de los rivales más temidos de la competición. El dominio del juego fue evidente durante todo el partido, reflejándose en el marcador final. Esta victoria permite al equipo avanzar con confianza en la fase de grupos. El desempeño colectivo subraya la calidad de la plantilla actual de cara al torneo de 2026. Finalmente, el encuentro deja una impresión clara sobre el estado de forma de los favoritos.