España ha desplegado completamente una barrera flotante en la frontera marítima con Ceuta, en respuesta al aumento del flujo migratorio proveniente de Marruecos. La medida se tomó tras un incremento en el número de migrantes que intentan llegar a la ciudad autónoma por mar. Las autoridades españolas también han reforzado los controles fronterizos en la zona. Lamentablemente, el número de personas fallecidas en estos intentos de cruce ha aumentado a 72. La barrera pretende disuadir a los migrantes de arriesgar sus vidas en el mar. Esta situación refleja una creciente tensión en las fronteras europeas y la complejidad de la gestión migratoria.