Las autoridades españolas han cerrado varios bosques ante la llegada de cientos de miles de personas, coincidiendo con un fenómeno natural inusual. El cierre preventivo busca evitar una posible catástrofe debido a la afluencia masiva de visitantes y las condiciones climáticas extremas. Se teme que la combinación de gran cantidad de gente y el fenómeno atmosférico pueda desencadenar incendios forestales o situaciones de riesgo para la población. La medida afecta a áreas recreativas y senderos populares en distintas regiones del país. Se insta a los ciudadanos a evitar estas zonas y a seguir las indicaciones de las autoridades. La situación es monitoreada de cerca para evaluar la necesidad de implementar medidas adicionales. El fenómeno en cuestión no ha sido especificado en detalle, pero se le atribuye un potencial peligro considerable.