El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha insistido en que la reciente entrada masiva de migrantes en Ceuta y Melilla se debió a campañas de desinformación y "bulos". Albares ha prometido que se devolverá a Marruecos a todas las personas que hayan entrado ilegalmente en las ciudades autónomas. Enfatizó que aquellos que entren de manera irregular serán repatriados, endureciendo el tono frente a la situación migratoria. Esta declaración se produce tras la llegada de un gran número de migrantes, aprovechando un momento de tensión diplomática con Marruecos. El gobierno español busca reafirmar su control fronterizo y su compromiso con la cooperación con las autoridades marroquíes para gestionar los flujos migratorios. Se espera que la postura firme del gobierno disuada futuros intentos de entrada ilegal.