La selección española logró una contundente victoria 4-0 sobre Arabia Saudita en el Mundial, asegurando prácticamente su clasificación a la siguiente fase. Con cuatro puntos en dos partidos, España muestra un desempeño sólido ante rivales considerados más débiles. El resultado pone de manifiesto las implicaciones del nuevo formato de 48 equipos en la competición. Incluso finalizando terceros en su grupo, España tiene altas probabilidades de avanzar, dado que los ocho mejores terceros clasificados de los doce grupos accederán a las eliminatorias. El debate se centra en si este formato beneficia a equipos de mayor nivel, permitiéndoles avanzar con relativa facilidad. La victoria saudí sobre Argentina en el partido inaugural también influye en el contexto de esta discusión.