El primer ministro español, Pedro Sánchez, acusó a redes sociales vinculadas a Israel y Rusia de difundir desinformación sobre la crisis migratoria en Ceuta en julio pasado. Según Sánchez, esta campaña de desprestigio fue amplificada también por redes de extrema derecha. El mandatario español vinculó estas acciones a la oposición de Madrid a las guerras en Ucrania y en Oriente Medio. Sánchez no ofreció pruebas concretas de estas acusaciones, pero señaló un intento deliberado de desestabilizar la posición del gobierno español. La crisis de Ceuta, que involucró la llegada masiva de migrantes marroquíes, generó tensiones diplomáticas entre España y Marruecos. El gobierno español investiga la posible injerencia extranjera en la gestión de la crisis y en la difusión de información falsa.