Las acciones de SpaceX sufrieron una caída del 16% tras el anuncio de su primera emisión de bonos con grado de inversión. Este descenso borró 600.000 millones de dólares de su valor en el mercado, prolongando una tendencia negativa de tres días consecutivos. La compañía busca financiamiento a través de esta emisión para impulsar sus ambiciosas inversiones en inteligencia artificial. Analistas señalan que la necesidad de endeudamiento para financiar proyectos de IA genera incertidumbre entre los inversores. La emisión de bonos representa una estrategia para obtener capital adicional, pero ha sido recibida con preocupación por el mercado. Este movimiento refleja la creciente presión financiera sobre SpaceX para mantener su ritmo de innovación y expansión en el sector tecnológico. La empresa no ha emitido comentarios oficiales sobre las razones específicas de la caída en la bolsa.