Las acciones de SpaceX experimentaron un fuerte aumento del 19% en su estreno en el Nasdaq, elevando la valoración de la compañía a más de dos billones de dólares. Este debut positivo impulsó al alza a Wall Street, cerrando la jornada con ganancias generales. Paralelamente, los precios del petróleo descendieron debido a las crecientes expectativas de un acuerdo en Oriente Medio que podría estabilizar la región. La actividad económica global se vio influenciada por estos dos eventos contrastantes. El mercado bursátil estadounidense reaccionó favorablemente a la valoración de SpaceX, considerada un referente en la industria aeroespacial. La caída del petróleo refleja una disminución de las tensiones geopolíticas en la región productora. Analistas sugieren que la volatilidad en ambos mercados podría persistir en el corto plazo.