El renovado interés en SpaceX, tras recientes discusiones sobre su posible salida a bolsa, ha puesto de relieve el atractivo de las empresas unicornio. Estas compañías, valoradas en más de mil millones de dólares, representan un sector de rápido crecimiento, aunque generalmente inaccesible a inversores minoristas antes de su Oferta Pública Inicial (OPI). Actualmente, existen diversas alternativas para participar en el potencial de estos gigantes privados. Entre ellas, se encuentran los fondos de capital riesgo, las plataformas de inversión alternativas y los mercados secundarios. Estas opciones permiten a los inversores acceder a acciones de empresas como SpaceX, ByteDance y Shein, sin esperar a su eventual cotización en bolsa. Sin embargo, estas inversiones conllevan riesgos significativos, incluyendo la iliquidez y la falta de transparencia en comparación con las acciones que cotizan en bolsa. La diversificación y la debida diligencia son cruciales para mitigar estos riesgos.