Millones de fragmentos de satélites y cohetes orbitan la Tierra, y un número creciente sobrevive a la reentrada atmosférica, impactando en áreas habitadas. Un incidente reciente en una aldea de Kenia ilustra este peligro y la falta de protección legal para las comunidades afectadas. La basura espacial representa una amenaza creciente, ya que los objetos que regresan pueden causar daños importantes. Actualmente, existe un vacío legal internacional en cuanto a la responsabilidad y compensación por estos incidentes. La situación exige una mayor regulación y cooperación global para mitigar los riesgos. La comunidad internacional debe abordar con urgencia este problema para garantizar la seguridad de las poblaciones terrestres. La probabilidad de futuros incidentes similares aumenta a medida que se lanzan más objetos al espacio.