Incendios forestales se propagan en las regiones de Sicilia y Puglia, al sur de Italia. Las autoridades han desplegado recursos aéreos y terrestres para combatir las llamas. Las operaciones de extinción se centran en contener el avance del fuego y proteger áreas pobladas. Hasta el momento, no se han reportado víctimas, pero las autoridades evalúan los daños materiales y ecológicos. La situación climática, con altas temperaturas y sequía, dificulta las labores de los bomberos. Se investigan las causas del inicio de los incendios, sin descartar la posibilidad de negligencia o intencionalidad.