La fiscalía ha abierto una investigación tras la filtración de fotografías tomadas en el depósito de cadáveres del Hospital Sur. Las imágenes, de naturaleza sensible, fueron divulgadas sin autorización, generando indignación y preocupación por la privacidad de los fallecidos y sus familias. Las autoridades judiciales no han revelado detalles específicos sobre el origen de la filtración ni el número exacto de fotografías comprometidas. Se investiga si la divulgación constituye un delito, incluyendo posibles violaciones de la privacidad y leyes de protección de datos. El hospital ha expresado su consternación y ha colaborado con la fiscalía para identificar a los responsables. La investigación busca determinar las circunstancias en las que se tomaron y difundieron las imágenes, así como las motivaciones detrás de este acto. Se espera que se tomen medidas disciplinarias y legales contra los implicados.