Los países del sur de Europa se preparan para enfrentar temperaturas tropicales debido a una intensa ola de calor. Francia ha implementado diversas medidas de emergencia para proteger a la población. Entre estas restricciones destaca la prohibición de la venta de alcohol en ciertas zonas. Por su parte, España también se encuentra en estado de alerta y prepara sus protocolos de actuación. El objetivo principal de estas normativas es mitigar los riesgos asociados a las altas temperaturas. Las autoridades instan a la población a extremar las precauciones y aumentar la hidratación. Se espera que las condiciones climáticas extremas persistan en la región durante los próximos días.
