La región del Sudeste Asiático, incluyendo Singapur, enfrenta un alto riesgo de niebla tóxica debido a la combinación del fenómeno climático El Niño y el aumento en la demanda de biocombustibles. El calentamiento global exacerba la situación, incrementando la probabilidad de incendios forestales. La crisis energética y el alza en los precios de los fertilizantes podrían incentivar prácticas insostenibles de deforestación en Indonesia, principal foco de estos incendios. Estas prácticas de quema ilegal contribuyen significativamente a la contaminación del aire y a problemas de salud pública. Expertos advierten que la situación podría empeorar si no se toman medidas preventivas y se refuerza la vigilancia. La niebla tóxica representa una amenaza para la calidad del aire, la visibilidad y la salud respiratoria de millones de personas en la región.
