La selección de Corea del Sur sufrió una dolorosa derrota 0-1 ante Sudáfrica este martes, complicando seriamente sus posibilidades de avanzar a la siguiente fase del torneo. El resultado deja a los surcoreanos en una situación incierta, dependiendo de otros resultados para conocer su destino. La frustración era evidente en el rostro de Son Heung-min y sus compañeros al término del partido. Esta derrota representa un duro golpe para las aspiraciones de Corea del Sur en la competición. Sudáfrica, por su parte, celebra un triunfo que revitaliza sus esperanzas. La clasificación de Corea del Sur a la siguiente ronda ya no depende únicamente de su desempeño. El equipo deberá esperar los resultados de otros encuentros para determinar si continúa en el torneo.
