La llegada del entrenador Hong Myeong-bo y la estrella Son Hung-min generó una enorme expectación entre los asistentes a la conferencia de prensa previa al partido contra República Checa en el Mundial. Cientos de personas, incluyendo numerosos fotógrafos, se agolparon para capturar imágenes y escuchar a los representantes del equipo coreano. El ambiente en la sala era de fervor, con un gran interés mediático y popular en los jugadores. La expectación se centra especialmente en Son Hung-min, capitán y figura clave del equipo. La conferencia se realizó antes del inicio del encuentro crucial contra el equipo checo. La alta demanda de acceso a la conferencia evidencia el creciente interés en el equipo coreano y su desempeño en el torneo.