El Banco Central de Corea del Sur ha emitido una advertencia sobre el impacto económico de los bonos extraordinarios otorgados a los trabajadores del sector de semiconductores. Estas gratificaciones récord podrían acelerar el incremento de los precios en un momento crítico para el país. Actualmente, Corea del Sur ya enfrenta una tasa de inflación que supera el objetivo oficial establecido por las autoridades. El organismo regulador teme que este aumento masivo de ingresos impulse la demanda interna y presione los costos al alza. El informe, publicado el 17 de junio, destaca la preocupación de las autoridades financieras por la estabilidad monetaria. Se analiza cómo la generosidad de las empresas tecnológicas podría complicar la lucha contra la carestía. En consecuencia, el Banco Central vigila estrechamente la relación entre estos incentivos laborales y la inflación general.