A pesar del crecimiento económico de Corea del Sur impulsado por la demanda de microchips, los jóvenes enfrentan una alta tasa de desempleo del 7% y un aumento en el costo de vida. Ante esta situación, ha surgido un nuevo término, “geoji-ryeok” o “fuerza mendiga”, que describe la capacidad de minimizar gastos al extremo. Este fenómeno refleja la creciente ansiedad de los jóvenes ante un futuro incierto, marcado por el aumento de precios y la dificultad para encontrar empleo después de graduarse. La vivienda se ha vuelto inasequible para muchos, exacerbando aún más la precariedad económica. Sociólogos interpretan esta tendencia como una respuesta a las presiones financieras y la falta de oportunidades. La "fuerza mendiga" se ha convertido en una estrategia de supervivencia para la juventud surcoreana.