La guerra en Medio Oriente está impulsando a Corea del Sur a explorar una nueva ruta comercial marítima a través del Océano Ártico, como alternativa al canal de Suez. Un buque surcoreano se ha lanzado a probar la viabilidad técnica, ambiental y comercial de la Ruta del Mar del Norte. Esta ruta podría reducir la distancia de viaje entre Asia y Europa en aproximadamente 7.000 kilómetros. Sin embargo, la ruta ártica presenta significativas limitaciones, aún por determinar. Este movimiento sigue los pasos de China, que ya ha enviado un barco para evaluar esta misma opción. La situación geopolítica actual acelera la búsqueda de alternativas para el comercio internacional.