El presidente Lee Jae-myung realizó cambios en su equipo de asesores de alto nivel en el segundo año de su mandato, buscando fortalecer la capacidad de respuesta a la opinión pública. La reestructuración, anunciada el 21 de febrero, implica la sustitución de algunos secretarios presidenciales. Este movimiento se interpreta como un esfuerzo por revitalizar la agenda de reformas del gobierno. El objetivo principal es mejorar la conexión con las preocupaciones ciudadanas y acelerar la implementación de políticas clave. Analistas sugieren que la medida responde a la necesidad de abordar desafíos internos y externos. La administración busca consolidar su apoyo popular y avanzar en sus objetivos de gobierno.